Encuentro con el Mar

Extractos de un diario, gotas saladas de un mar, donde se sumergió.

Lima, martes 22 de abril de 2014.

Tuvieron que pasar treinta años de esta vida, que ahora vivo, para que mis ojos se encuentren con el Mar. Hace solo unos minutos vi sumergirse al sol en el Pacífico. Esperé tranquilo, sin apuro, este momento. Sabía que llegaría, sobre todo cuando partimos de viaje. Sabía que sería a esta hora, en el ocaso. Así lo imaginé.

La inmensidad del océano se mezcla con la atmósfera borrosa de Lima, haciendo imperceptible el horizonte. Ahora estoy solo, contemplando el mar. No llego a ver las olas morir en la playa por el lugar donde estoy situado, pero observo su agonía. Mientras la luz del día se extingue, se enciende la ciudad. Mañana, capaz… mis dedos toquen el agua salada y se dé el momento de comunión, que hoy comenzó.

Lima, miércoles 07 de mayo de 2014.

El lunes fuimos al Callao. En busca de algo auténtico, de otra ciudad. Queríamos salir de esta burbuja de Miraflores. Barrio lindo e interesante, pero lejano, irreal. Su carácter, que lo tiene, me parece extraño a la gran mayoría del común de los limeños. Así, en busca de otro Lima, nos embarcamos al Callao…

Mirando al mar, a sus olas romperse entre las pedregosas playas, me atreví a un pensamiento: desafiarlo, retarlo para ver quien se cansaría primero, o él, de mover, trayendo de aquí para allá las olas; o yo, de mirarlo. Me fascinó la idea de ese movimiento constante, desde hace millones de años. Entre ese vaivén hipnotizante me fugué con los pájaros que cortaban el cielo, sobre el horizonte entre azul y niebla que rodea a Lima.

Por el puerto, donde se mecían cientos de barcos durmiendo, el mar me tocó. Era el momento de consumar nuestro encuentro que comenzó el otro día. En mi tímido y prudente acercamiento, encontró la oportunidad para romper el hielo, y tocarme la punta de los pies. Observando su movimiento quería tocarlo sin mojarme los zapatos. Él fue más sabio, y más rápido.

Ahora es mediodía, mirando el mar en el malecón de Miraflores. Si ver correr el río tranquiliza, pensé, lo que será ver moverse al mar… En estos últimos días mi cabeza se llenó de pensamientos…

¡Necesito del mar!

Fluir como sus aguas.

Que mis pensamientos se hagan espuma

y mueran en la playa.

Lima, sábado 10 de mayo de 2014.

Ciudad sin sol.

Ciudad con mar.

Gente, mucha gente.

Playas sin arena.

Lima, limón.

Olón, sábado 14 de junio de 2014.

Otra vez el Mar

Una semana atrás, para escapar del agobiante calor de Guayaquil, Carmen, la madre de nuestra familia de allí, junto a Jazmín, una de sus hijas (Roddy y Mario, los otros dos), nos llevaron hasta Las Playa, General Villamil. Junto a Carmen, fuimos en busca del mar.

En Lima lo conocí,

pero apenas tocó mis pies.

En Ecuador, cerca de Guayaquil,

mi cuerpo entró en sus aguas,

por primera vez.

Conocí las olas,

me entregué a su naturaleza,

y rodé, tragando agua salada,

mientras sonreía arrastrado por su fuerza.

Atrapé entre mis manos,

la espuma del mar revuelto.

Respiré su frescura,

de efervescencia salada

y fugaz existencia.

M.

9-olon y el mar comprimida

Gracias al Mar

por dejarnos reencontrarnos

con nosotros mismos.

Anuncios

3 comentarios en “Encuentro con el Mar

  1. SUSANA dijo:

    MUY LINDAS TUS PALABRAS MARTIN, CON RESPECTO A TU PRIMER CONTACTO CON EL MAR… ASÍ COMO VISTE EL MAR POR PRIMERA VEZ A LOS 30 AÑOS…UN POETA ESTÁ NACIENDO A TUS 340 AÑOS…ADELANTE!!!!

  2. eugenia dijo:

    Para mí, el mar es fascinante… en la costa. Estuve en un barco mar adentro y ahí ya no me pareció tan romántico sino más bien atemorizante. Besos Martincho.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s